Estos días se me ha pasado por la cabeza la idea que simplemente para perder, hay que desear ganar con tanta euforia y que tu piel se confunda con los colores del espectro, y que las formas desaparezcan mientras se dibuja la sonrisa complaciente que tanto evitamos.
Depronto en uno de esos sueños (que no eran sueños) me viste como lo que quisiste ver en mi, desde que supiste que el arquetipo no era suficiente para explicar por que prefería deambular a escondidas por las esquinas; y me resbalaba y saltaba en las sombras como si fuera natural en mi.
Desde que mi forma de pensarte se nutrió siempre de la punta de mis dedos , desde que conociste el aquí y allá de mi corta vida. Tal vez fue ahí, cuando entendiste que no era ese ideal que tan bien combinaba con la tela de atrás; que triste fue ver como llegaba la tarde sin ese olor habitual, cuando tratamos de explicar el ocaso, y todavía había luna.
Que poco tiempo tuve para respirar ese aire, es el ayer que ya no esta pero que enajena mi presente, que oscurece un futuro; que manía la mía de pretender unas horas cuando no respiro esos segundos. Quizás cuando pensaste que ya no había nada mas que excavar perdiste la lamparita, y se te antojo buscarla en esas calles; pero todo estaba ahí, solo que ya no brillaba como cuando era superficie y cuando aquel ronroneo venia del otro lado... (del fondo).
Tal vez desde que tu me miraste ¨así¨, supe que ya no había vuelta atrás (si es que alguna vez la hubo). El miedo que enterré en esa cucharada dulcera para endulzar ese jugo de mango, fue el miedo que tu escogiste para enseñarme que no hay suficientes cucharas; cuando el otro en mi, y el yo en el otro están frente a frente sincronizando esta linea. Esa tarde que fuiste mi héroe, fui yo quien decidió quedarme en esos ojos, y tu no lo sabias. En esas madrugadas lo adivinaste, pero luego fui yo la que descubrió, como crecía en ti lo que trate de matar en mi.
Pero ¿si aun eres el objeto de mi amor?, es porque parto de mi centro, porque soy amante del desequilibrio y porque llegar al todo me cuesta. ¿Cuando entendere que realmente que contigo ya no tengo asuntos pendientes, que es conmigo con la que tengo caminos?.
Hoy te agradezco por ser puerta, por ser testigo y artífice (sin querer serlo)...Gracias por ese olor verde, gracias por ese sabor blanco, gracias por ese cuadro salado, y gracias por nuestro azul.
2 comentarios:
Saludos, es interesante tu escrito.
Gracias por acompañarme en mis encierros.
Te invito me acompañes en mi nuevo caminar.
Saludos
Gracias Sofia, claro que seguire leyendo tu blog
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